A chatear se ha dicho.

Pues aquí estoy, un año más ha pasado. ¿Pero cómo puede ser que el tiempo vuele a este ritmo? O soy yo que no me da la vida y asumo más cosas de las que debería? Este punto creo que lo hacemos muchos, asumir asumir asumir hasta que un día petamos. Tal cual. Se conoce que el palabro “petar” viene de cuando uno ya no da más de sí, y caes en el primer sitio que te encuentras para yacer durante las horas que te dejen hasta que tu cuerpo decide que puede volver al ruedo. Pues en ese punto estuve yo el otro día.

Pero no os voy a aburrir con “yo a tope, no puedo con todo, etc”, esta historia nos la sabemos todos ya, va. No. Hoy vengo a comentar la “Vuelta al cole”. Sí, porque como voy de post anual y siempre cae en Septiembre pues es lo que tiene, comentar la jugada, os parece?

Hablemos por favor de los chats de mamis del cole. Por favor. Porque esto en mi época no existía, y qué tranquilas debían ir las madres no? Porque a ver, por qué la mayoría son mamis las del chat? En los míos no hay padres, hay mamis y con mucho tiempo libre, pero mucho. Sé que ya es un tema recurrente el de los chats digo, pero os cuento mi situación:

Ahora estoy en 4 chats del cole, de 4 clases distintas: dos del curso del año pasado y dos de este curso. Para no liarnos, vamos a numerar estos chats del 1 al 4, sea el 1 el más nuevo y el 4 el más antiguo (cómo nos hemos de ver).
En estos chats hay madres a las que repito de clase y otras nuevas pero que también conozco, y luego otras que no les pongo ni cara. El viernes pasado (especifico el día porque es importante, el viernes ya estás esperando el finde, y las neuronas están ya apagaditas) se activaron los dos chats nuevos de este curso (chats 1 y 2), a la vez que entraba en juego uno de los chats antiguos (chat 3). Así que empieza el chat 1 y te tienes que presentar: “Hola, soy Marta la mamá de Y. EncantadaJ”. Pones una carita, corazones o lo que quieras. Qué más da, si cuando se han presentado 5 ya no sabes a quién estás saludando. Porque el tema es, te guardas todos los números de teléfono de las madres? O te guías por el nombre que tienen puesto en su whatsapp? Yo soy de las que me guío por el nombre, pero nenas, no siempre se pone el nombre real, por ejemplo: kiki, pato, peki… o iconos (éste es el que más me gusta). Así que cuando “kiki 3 corazones” dice:”Hola! Hoy kikita (por supuesto el niñ@ también tiene su apodo) tiene el jersey de Y” sólo te queda contestar: “Gracias! Dáselo a la profe para que lo ponga en su mochila”. Porque al final qué más da quién tenga el jersey, lo importante es que llegue de vuelta. Así que por favor, en estos temas focalicemos lo importante. Objeto à nota profe à mochila. Listos.

Mientras hacíamos las presentaciones pertinentes en el chat del mayor (chat 1), se activó el del pequeño del año pasado (chat 3), en el cual se hablaba de una fiesta de cumple de otra clase (en ese chat no estoy, sobre todo porque mis hijos no van a esa clase), y claro, hubo gente del chat 3 que decía que a su hijo no le habían invitado (por supuesto reina, tu hijo no va a esa clase, y tampoco conoces al niño del cumple). Así que se montó un follón que no veas. En todo este lío: “es el jueves? Sí. Pues a mí no me han dicho nada. Tu hijo no va a otra clase? Sí. Pues entonces la invitación no le incluye.” En todo este embrollo, se activó el chat 2 (el nuevo del pequeño), tocó hacer presentaciones y yo hice lo pertinente. Mientras iba leyendo los mensajes del chat 3. Al cabo de 10 presentaciones, una madre que me conocía del año pasado me advierte que he presentado al hijo que no toca. Con esto os lo digo todo.

Pero aquí no termina el tema, el chat 4 (el del año pasado del mayor) se activó esta semana con una fiesta de cumple, la cual se trasladó la invitación al chat nuevo del mayor, véase chat 1, al mismo tiempo que este chat 1 se invitaba a otra fiesta de cumpleaños.

¿Solución? Creé un calendario de los niños compartido con mi marido para poner sus “actos sociales”, porque oigan, se ve que hoy en día un niño de 4-5 años tiene más eventos que los que podremos llegar a tener nosotros en 10 años. Es así.

Supongo que querréis saber cómo terminó el tema chats y fiestas: pues sigo teniendo a día de hoy los 4 chats, y los niños de momento van sólo a 1 fiesta. Not bad.

Os dejo una parodia de Twitter sobre chats del cole muy “real”: https://twitter.com/n0esp0rpresumir/status/940373536857870336?lang=es

A terminar bien la semana amores.

I’m back!

“¡He vuelto!” como se dice de andar por casa, pero no puedo prometer si para mucho tiempo. Ha pasado ya un año desde el último post y un capítulo muy interesante dedicado a ‘los piojos’ y luego, me lío, me lío, los niños me lían, me lía la casa, me sigo liando yo sola, me lía hasta el infinito el trabajo y me vuelvo a liar conmigo misma. En fin, que muchos momentos divertidos y no tanto han pasado por nuestros ojos pero mis dedos no han podido relatarlos.

Así, a modo resumen rápido os digo que los gurrimitos ya tienen 3 y 4 años largos, los dos van al cole y hace un mes volvieron a visitarnos los piojos. Fin. Pero espera, una que ya pasó casi un mes la última vez con ellos (y al final es eso que ya se hace pesada la visita, por favor, vayan circulando ya que una se lía se lía y no acabamos nunca) cada vez que veía a Y rascarse la cabeza le decía: “Ven pa’cá”  y empezaba a correr hacia él con la lendrera y él claro, en dirección contraria, a lo que se iniciaba la persecución de los piojos y el ‘por si acaso’ te voy a pasar el peine. Finalmente, está claro quien ganaba… y más de una vez me vi reflejada en los simios: él sentado en el suelo, yo detrás suyo (pelo mío recogido ‘por si acaso’) y ojo avizor buscando los huevo microscópicos, y el pequeño al lado, animando y diciendo que a él también le picaba la cabeza, “¿Dónde cariño? Aquí, aquí, aquí y aquí”. Por supuesto no tenía ni uno. La diferencia con las monas es que yo no me comía los bichos, pero todo se andará.

Moraleja, pasa la lendrera más veces de las necesarias y alguna enjabonada con champú carísimo de piojos y los mantienes a raya, vaya a ser que…

Dicho esto, como primera entradita en un año no está mal, eh!? Bueno, bueno, tengo más temas preparados y nuevos para este blog, así que con la ayuda de Instagram y sus stories espero darle una nueva vida a Fabulas de Mamá. No os vayáis, que esto promete…

fabula 1Aquí los gurrumitos de lejos, porque oiga, a veces hay que soltarlos y que corran a sus anchas, se ensucien y se caigan. Es sano para ellos y para nosotros, he dicho.

Bienvenidas de la vuelta al cole

Hace tanto tantísimo que no escribo que noto el mono de contar mil y una historias que nos pasan cada día y que pienso:”ves, esto hay que escribirlo!”. Porque me encantaría tener una grabadora mental que fuera apuntando todos los textos que se me van apareciendo por la cabeza, luego un día como ahora te decides a escribir y no se te ocurre nada que contar… Es lo que tiene no poder grabar tu vocecita que, por cierto, no para de parlotear en tu cabeza.

Podríamos decir que “The Kids are all right”pero y los “parents”? cómo están los progenitores? Pues rebentados, como vamos a estar, como la mayoría de padres con hijos de 2 y 3 años, que se llevan 11 meses y 3 días y que uno está en la guardería y el otro ya en el cole. Así estamos. Ahora os contaré otra divertida, sí sí, vamos yo me troncho… El otro día recibimos con un gran aplauso al señor piojo y todo su séquito. A  t o d o s, de hecho no creo que faltara ni la abuela piojo, estaba hasta el apuntador piojo. A menos de 2 semanas del inicio del cole y vinieron todos a darnos la bienvenida. He de decir que yo de pequeña era propensa a tener, vamos lo que vulgarmente se conoce como “piojosa” pero valga decir en mi favor que estos seres tan majos van generalmente a cabezas limpias y que no es por falta de higiene sino por el tipo de cabello y cuero cabelludo que tenga cada uno. Así pues mi fiel predecesor de melena leónica (veáse el mayor) nos trajo a casa a sus “amicos” como él los llama, y pensé:”ala, ya estamos todos”. Al estilo más natural y casero le hice a mi pobre hijo 2 baños de vinagre con gorro de ducha incluido, madre mia qué pestazo suelta el pelo con el vinagre! En fin, después de 2 vinagrazos, 4 enjabonadas de farmacia, 1 líquido anti bichos y muchas cepilladas del peine de liendres (sí sí rianse pero el peinecito costó 15€!) parece que tenemos la situación controlada. Decidieron darse un paseo por mi pelo así que el lunes hicimos fumigación con líquido y gorros de baño. En serio, a mi edad cómo tengo que verme… Así que sólo os puedo decir: este año promete.

Continuaré… 🙂

Un nuevo día de la Madre

Lo sé os he abandonado vilmente, sin aviso, sin un hasta luego, la vida es lo que tiene que de repente cambia y hay que reorganizar tu día a día. En mi caso, que nadie se me asuste, ha sido un cambio para bien, positivo en toda regla. Surgió un día una oferta de trabajo muy suculenta y allí que me lancé! En un mes ya estaba trabajando en esta nueva empresa, aunque para mi ya conocida es la tercera vez que entro a formar parte de esta santa casa (soy como el turrón que vuelve a casa por Navidad).

Fue todo tan rápido que mi persona no fue capaz de asimilarlo (os seré sincera, los cambios rápidos no se me dan bien). Pasé las primeras semanas llorando por las esquinas, os lo imagináis? Con los tiempos que corren consigues un buen trabajo, con buen sueldo y a menos de 10 minutos de casa en moto y encima te pones a llorar de tristeza, en serio a mi esto de la maternidad me ha trastocado la cabeza. Todo vino en que después de estar con los churumbeles 3 años con ellos non-stop los iba a “abandonar” a la salida de la guardería!!! Y llegaría 1 hora y cuarto más tarde!!! En serio reina, estás fatal… Pero como todo, este sentimiento se fue y después de casi un mes de indiferencia a mi llegada por parte del mayor (porque él sí que me recordaba que lo había abandonado a la buena suerte) todo volvió otra vez a la normalidad. Un día a día diferente pero bueno para todos.

Con esta disertación os quiero decir que madres hay de muchos tipos, que no por decidir trabajar todo el día vas a ser menos madre que la que se queda trabajando en casa. Que no por pasar menos horas con tus hijos les vas a querer menos ni vas a estar más desconectada de toda su vida escolar, ni mucho menos. Madres hay muchas, todas maravillosas a su estilo y buenas en sus decisiones y aunque todas esperamos conseguir esa conciliación en la que puedas tener un buen trabajo, recoger a tus hijos y encima con un sueldo sin reducción, mientras esta ilusión se construye, deberemos seguir trabajando y haciendo malabares por conseguir llegar a casi todo (porque lo siento señores, pero a todo no se llega). Así que como me han dicho en muchas ocasiones, lo importante no es el tiempo que pasas con tus hijos sino que el tiempo que estés con ellos sea de calidad.

Madres y futuras mamis, feliz día a todas!! Sed vosotras mismas, disfrutad con las decisiones tomadas y sobre todo eliminad el sentimiento de culpabilidad, al final todo vuelve a la normalidad.

Pd: todo esto os lo cuento sentada en el sofá, con los churumbeles saltando con la patrulla canina en las manos y viendo Miles del espacio, mientras el mayor me lanza sus calcetines con unas pinzas de servir cubitos de hielo que no sé de donde salen el pequeño me recita en modo bucle todos los miembros caninos de la patrulla. Estos vienen siendo los momentos de calidad…


Pd2: seamos sinceras, todas nos hemos visto en situaciones similares y la verdad, estas gafas molan mucho

Thinkings de media noche

Pensaréis que aquí servidora está más pa’llá que pa’cá pero eso de dormirse a las 22h en el sofá despertarse e ir a la cama no lo llevo bien… Una que tiene sus historias en la cabeza se desvela y las horas seguidas de sueño nocturno se acortan. Llevamos desde que terminaron la guardería en julio con malos humores (esto va por el mayor). Rabietas (van a menos y son más cortas), lloros (vamos a la media de 3-4 diarios, los fines de semana la media aumenta yeeeeyy!), decir “no” a todo, decir “no gusta” y tras la amenaza oportuna: “mmm qué rico!”. Una empieza a estar ya en las últimas… Y te planteas, “que haga lo que quiera oye” pero enseguida te viene a la mente “hermano mayor” y volvemos a las riñas. He dejado de hacer fotos como una posesa, he dejado de sentarme a jugar con ellos, damos tanto o todo por ellos que una se queda exprimida al máximo y seamos sinceros, como no encuentres tu espacio en todo este follón te pasará como la que escribe este blog… Apagada. Así estoy yo, en modo off total. Too much for my body! Me repito que la luz del tunel se ve, pero entre nosotros… Yo debo estar más miope de lo que me toca porque aquí ni luz ni linterna, con palos de ciego vamos. 

Y en estas estamos, sintiéndote pse cada día, peleando con Y cada media hora (tema pañal/aguas mayores lo llevamos fatal) y recordándote antes de ir a dormir: mañana no me voy a enfadar, no voy a gritar, voy a estar relajada. Y dura lo que tardan en salir del cole. Porque a ver, si a tu hijo le dices: no se grita, en qué tono debería ser? En tono tranquilo y sosegado. Pero si en su lugar dices: NO SE GRITA!! Él te contesta con un chillido. El consuelo? Que muchas de nosotras hacemos lo mismo..

Post sin mucho sentido ni mucha chicha pero es lo que tiene escribir a estas horas.

Buenas noches y good luck 🙂